domingo, 21 de junio de 2015

Entrevista a Xelo Miralles (histórica periodista de Canal 9): « "Sin periodismo no hay democracia" no debe ser sólo una frase hecha».




Xelo Miralles, mítica periodista de Canal 9, en sus inicios en la cadena autonómica. (1989)



Xelo Miralles, es de esas personas cuyo compromiso no se olvida fácilmente. Nunca la conocí en pantalla, (por razones evidentes de edad y distancia) pero mi intuición me dice que no fue una periodista cualquiera. Ella formaba parte del primer medio millar de trabajadores con los que contó Canal 9. Corría el otoño de 1989 y en un secarral a las afueras de Burjassot (Valencia), comenzaba a forjarse una aventura tan apasionante como complicada. La idea la tuvo el entonces President Joan Lerma, convencido de que la Comunitat Valenciana necesitaba forjar su identidad y personalidad. Para ello, no dudó en fijarse en el ejemplo de su homólogo vasco, Carlos Garaikoetxea, el primer mandatario que se atrevió a abrir una televisión autonómica en nuestro país, 7 años antes que Lerma. A principios de septiembre de 1989, los pocos espectadores que tenían sintonizada la frecuencia de Canal 9, pudieron ver un rostro joven y veinteañero informando sobre la gota fría que pasaba por Alicante en aquellas fechas. El 9 de octubre, fue la inauguración oficial y se la pudo volver a ver en pantalla, presentando el informativo Noticies Nou. A partir de ahí, todo siguió su curso…

El año pasado, Xelo tuvo la amabilidad de contestarme a unas preguntas sobre su paso por la tele pública valenciana. Guarda un excelente recuerdo del primer día y la expectativas puestas en el proyecto: Aquel día, después de meses de números cero (en pruebas), se hizo realidad una reivindicación de décadas. Los valencianos íbamos a tener un medio de comunicación público encargado de divulgar y normalizar nuestra lengua, perseguida durante centenares de años. (Desde que Felipe V que aboliera nuestros fueros). Por fin íbamos a ser un pueblo, una sociedad normal. Evidentemente, sentía una gran responsabilidad porque aquel primer día miles de personas iban a estar pendientes de la televisión. Mi misión principal a aquel día, y la de mis compañeros y compañeras, era mostrar una imagen de normalidad y de profesionalidad. Canal 9 iba a estar presente no todos los rincones de nuestra geografía sino también en los principales escenarios mundiales donde hubiera cosas que contar. Lo conseguimos.

Xelo relata el entusiasmo vivido en Burjassot tras el informativo: De puertas adentro, el mejor momento fue regresar a la redacción y que todo el equipo (periodistas, operadores de cámara, lingüistas) aplaudiera emocionado. El éxito era compartido y la criatura empezaba a andar con buen pie. 
 
"Noticies 9", fue el informativo de la tele pública valenciana desde sus inicios hasta su cierre en 2013.
Los primeros años de funcionamiento fueron tan complicados como apasionantes y un reto diario. Xelo da fe de ello: En una primera fase, hasta bien entrados los años 90, la sociedad valenciana sentía como suyo aquel medio. Nos estrenamos casi con la caída del Muro de Berlín, intervinimos en la famosa Batalla del Desierto, con la invasión de Kuwait y la primera guerra televisada, la Perestroika de Gorbachov…etc. Noticiones que supusieron la consolidación de aquel Canal 9. Los valencianos conocían de primera mano lo que ocurría en el mundo contado desde nuestra perspectiva y en valenciano. Sin dejar de lado nuestras tradiciones, nuestra cultura, nuestra política. Incluso uno de los programas más criticados, el Show de Monleón, se siente ahora como un espacio de entretenimiento de calidad que sirvió para fidelizar a una parte de la audiencia. La conexión con los espectadores se reflejaba en los altos niveles de audiencia registrados en aquellos primeros años. La media de la cadena superaba el 20 % con picos de más del 40% del share. La plantilla no llegaba a los 700 trabajadores y en el departamento de informativos la cifra se acercaba a 70. El trabajo se hacía de forma profesional y todavía no existían vicios incurables. Es evidente que si hay que destacar alguna cosa de aquellos primeros años es una relación de más amor que odio con la sociedad valenciana.


"El show de Joan Monleón" fue uno de los programas de más éxito en los inicios  de Canal 9.


La veterana periodista admite que no todo fue un camino de rosas en aquellos primeros años: Durante la época Lerma (1989-1995) se hizo un  fallo enorme, no optar por una programación  televisiva cien por cien en valenciano como exigía la ley de creación del ente público. Supongo que se tuvo miedo al rechazo por culpa de la politización de la lengua y se perdió un tiempo de oro para conseguir su normalización. Había listas que prohibían el uso de ciertas palabras que sonaban demasiado a catalán, porque todos los que participamos en el nacimiento de Canal 9 compartíamos la necesaria función normalizadora del valenciano des de un medio de comunicación público, la necesidad de vertebrarlo el territorio a través de una información objetiva y la belleza de informar.  

La gestión del ente púbico durante esa etapa fue, para Xelo, correcta: muestra de ello es que la deuda económica en los primeros años se situó en 32 millones de euros, una miseria si la comparamos con la que tenía que llegar. ―afirma.

 
Eduardo Zaplana (PP) y Vicente González Lizondo (Unió Valenciana), protagonistas del "pacto del pollo".

Las cosas cambiaron cuando el famoso Pacto del Pollo con la centroderechista y blavera Unió Valenciana alzó como Presidente de la Generalitat al popular Eduardo Zaplana: Él fue muy inteligente. Con aquel acuerdo y la asunción de sus principios lingüísticos borró del mapa a los regionalistas e inició un período horroroso de mayorías absolutas. Los profesionales que arrancamos las emisiones fuimos apartados poco a poco de nuestros puestos de trabajo y se empezó el sobredimensionamiento de la plantilla. Con cada nuevo President de la Generalitat se duplicó la plantilla anterior, y eso que durante 20 años ha gobernado el PP. Muchas familias enfrentadas entre sí y muchos favores debidos. Si en origen no superábamos las 700 personas, llegamos en los últimos años a los 1,800.

La periodista niega que las televisiones autonómicas tengan más empleados que otras cadenas privadas nacionales: es mentira que fuéramos más personal que Antena 3 y Telecinco juntas. Una retahíla que el PP se ha encargado de prodigar por activa y pasiva para justificar el cierre de RTVV.

Xelo critica muy duramente la gestión de ejecutivo de Zaplana en Canal 9: El principal problema, u otro problema añadido mejor dicho, fue la decisión de Zaplana de permitir que Radiotelevisió Valenciana pudiera endeudarse más allá del presupuesto destinado por el gobierno autonómico, motivo por el cual se generó una deuda financiera de 1.300 millones de euros que tendremos que devolver hasta 2017, a 100 millones de euros por año. 

La manipulación era una constante, según ella: La mano ejecutora de Zaplana era Jesús Sánchez Carrascosa. Con él se inició también la descarada manipulación informativa que ha caracterizado a RTVV. Canal 9 y Ràdio 9 se convirtieron en el gabinete de prensa de la Generalitat o más bien en una Conselleria dedicada a la manipulación y la corrupción. Con Zaplana se ponen los cimientos con Camps se abre el telón.

Se pusieron en marcha diversas medidas para llevar a cabo el plan. Xelo lo cuenta con detalle: A partir de 1995, con la llegada al gobierno del PP, las cosas cambiaron pero a mí, personalmente, me tocó el gordo de la lotería. Me retiraron de malas maneras de los informativos y fuí trasladada-aislada al Programa Medi Ambient, dedicado a la divulgación de temas medioambientales. Fue muy famosa la creación de un equipo de seguimiento institucional que tenía la obligación de sacar el perfil bueno de Eduardo Zaplana. 

 
"Tómbola" fue el primer debate del mundo rosa y pionero del fenómeno de la "telebasura". Proporcionaba audiencias millonarias a Canal 9 y a la FORTA. Estuvo en antena desde 1997 a 2004.
De cara a la galería, con Carrascosa de director, se creó el primer comité de redacción en una televisión española. Lo fueron dinamitando con amenazas a los profesionales de la redacción que quisieron participar en sus votaciones o en la selección de sus componentes. Se creó, además, un sindicato de empresa, dirigido por Vicente Sanz, responsable de Relaciones Laborales procesado por acoso y abusos sexuales a tres periodistas, con el fin de acallar las voces de los que sí protestaron y mucho: El Comité de Redacción y el Comité de Empresa.  También están los informes de la representación sindical de aquellos años, están en internet. En las elecciones sindicales siempre han ganado los sindicatos de izquierdas. El Comité de Redacción llegó a enviar una carta diaria durante un año a Zaplana denunciando la manipulación. Nunca obtuvieron respuesta.

Una de las medidas que la nueva directiva tomó, fue la creación de un segundo canal: Paralelamente se realizó un control absoluto de los contenidos de la programación en Canal 9, el principal, y se suavizó la mano dura en el segundo Canal, Punt 2, destino de la mayoría de profesionales molestos. Un auténtico linchamiento. De hecho, se crea para tenernos ocupados y aislados. En esos momentos no podían expulsar a centenares de trabajadores con oposición. Punt 2 se convirtió en un receptáculo de cuota, cuota de valenciano y cuota de información un poco más crítica. Nunca se promocionó Punt 2 porque no tenían ningún interés en él; además hubiera sido escandaloso que su audiencia hubiera superado la del canal principal. A pesar de ello, en algún momento, la audiencia de Punt 2 llegó a superar la de, por ejemplo, los informativos.

 
Logotipo del segundo canal de TVV, Punt 2. (1997)
Las consecuencias de aquella gestión, fueron evidentes: Durante años hemos asistido a un espectáculo de manipulación y corrupción sin precedentes. Se inventaba la realidad en la que vivíamos, se creó un mundo Disney absolutamente apartado del día a día de la sociedad valenciana. Los valencianos y valencianas alejados de la imagen que ofrecía Canal 9, hartos del reflejo vergonzoso que ofrecía aquel espejo, llevaron a cabo una protesta silenciosa, cambiar de canal.  Evidentemente, no se emitió ninguna información cuando saltó el escándalo de los trajes de Camps ni nada que pudiera perjudicar al gobierno de turno. Las audiencias se precipitaron a la baja hasta llegar al 3% de los últimos meses de existencia. Progresivamente, primero como consecuencia del intento de privatización de Canal 9 que frenaron los tribunales y segundo porque se inició la política del despilfarro, de pagar cantidades irreverentes de dinero por programas de poca calidad con el único objetivo, supuesto, de enriquecer a los amigos. En fase instrucción judicial en estos momentos.
Otros casos escandalosos fueron: la visita del Papa en 2006 y la compra de pantallas de vídeo por cantidades ingentes de dinero, la compra a Triskel por 700.000 euros de tres reportajes contra Garzón, Rubalcaba y  los GAL, la subvención millonaria y a escondidas de equipos de futbol, los contratos millonarios con Alba Adriática, de José Luis Moreno, por programas que no ve nadie o que cuestan cuatro pesetas, La cesión de la red de emisores de RTVV a dos televisiones autonómicas privadas y amigas, a cambio de publicidad, los pagos a colaboradores de Madrid que ni hablan ni conocen el valenciano ni de pasada…etc. En fin un cúmulo de despropósitos que ahora se están investigando judicialmente.



Protesta de los trabajadores de RTVV en contra del ERE. (2012)

Pese a todo, Xelo se siente orgullosa de haber trabajado en aquel medio: El balance es  positivo. Para mí, haber trabajado en Canal 9 lo ha supuesto todo. Tenía recién cumplidos 24 años, por tanto la mitad de mi vida ha transcurrido en el Centro de Programas de Burjassot. He tenido la suerte de trabajar con los mejores profesionales y aprender un oficio que me ha dado más satisfacciones que disgustos. El programa que presenté durante 14 años, Medi Ambient, se convirtió en el programa más premiado de la cadena y en el espacio menos valorado por los gestores de la cadena. Un programa cien por cien en valenciano, donde se ha vertebrado el territorio, los habitantes del norte sabían lo que hacían los del sur, y los del este se enamoraban de la belleza del oeste. Diferente espacio físico,  geográfico, cultural, lingüístico... Medi Ambient elevó al rango de importantes a ciertos sectores minoritarios de la sociedad valenciana, desde ecologistas, naturalistas, asociaciones culturales o universidades. Quedan las imágenes de una calidad nada envidiable en un archivo audiovisual de futuro incierto en una situación actual de empresa en liquidación. Estoy muy orgullosa de mi etapa en Medi Ambient. Y como no de ser la primera persona que dijo “Bon dia a tots, benvinguts a Canal 9, la seua televisió”.


Sede de RTVV en Burjassot (Valencia), cerrada a cal y canto desde noviembre de 2013.


No duda en romper una lanza a favor de la radiotelevisión pública: La ciudadanía tiene derecho a tener una información veraz, plural e independiente. Una empresa privada está preocupada por cuestiones económicas. Es lógico. Las influencias por tanto son mayores. Un medio de comunicación público es un servicio público, exactamente igual que una escuela o un hospital debe de estar sufragado por la Administración porque su objetivo no es ganar dinero sino informar, entretener y educar a la sociedad. Tampoco debe  perder dinero, por la gestión tiene que ser coherente y el objetivo debe de estar muy claro. Existen modelos de control en otros medios públicos que deben ponerse en práctica en la televisión y la Radio para que la sociedad recuperare la confianza en lo público. Si colaboramos en la formación de ciudadanos críticos, con argumentos y con opinión, colaboramos en un modelo de sociedad democrático y moderno. Capaz de valorar y exigir ante las promesas de nuestros políticos y gobernantes. Además de participar en una sociedad más solidaria y tolerante. Los medios de comunicación públicos ayudan a tener una población votante madura que sabe qué futuro quiere y cómo conseguirlo.

Xelo habla sobre la situación de los medios de comunicación en la actualidad: Vivimos un momento en que los canales de distribución de la información son casi infinitos. Pero el exceso genera desinformación, a parte de la gran parte de la población que queda apartada del debate porque no tiene acceso. Escuchamos, leemos o seguimos en las redes sólo a aquellos que piensan como nosotros. Estamos llegando a una situación peligrosa. Quien no es como yo queda bloqueado. Quien no tiene acceso a las redes no existe. Necesitamos un medio de comunicación público que nos ofrezca información de interés general, plural y no condicionada por intereses privados o políticos. Los medios de comunicación públicos deben esforzarse para cambiar una realidad informativa cada día más cercana a la propaganda, dominada por gabinetes de prensa, expertos en comunicación de masa, politógos, sociólogos. Debemos actuar como freno a la manipulación de gustos y pensamientos. Alguien debe poner coherencia en este escenario y pienso que un medio de comunicación público, dirigido a ofrecer un servicio público es imprescindible. De la misma manera que el Gobierno ha destruido la educación pública o la sanidad, de gran calidad en España, está destruyendo los medios de comunicación públicos. Y más si son en lengua propia. Los que nos gobiernan odian el estado de autonómico, renuncian voluntariamente y de buen grado a nuestra rica diversidad y nos llevan a  un centralismo de control absoluto.


Manifestación de los trabajadores de RTVV.

Sobre la falta de democracia que refleja la utilización partidista de los medios públicos, Miralles es tajante: Es evidente. Tenemos la sensación de vivir en una falsa democracia. Los escándalos de corrupción que nos bombardean diariamente nos han llevado a la   desconfianza total en la política y en el sistema. Y el uso interesado de los medios de comunicación públicos ha colaborado en esta realidad. Lo estamos ahora viendo en TVE. Su situación es dramática. Los profesionales ya no saben como abrirnos los ojos, pero no reaccionamos suficientemente porque no somos conscientes de la importancia de estar bien informados. Creo que hace falta también mucha educación en ese sentido y explicar que sin periodismo no hay democracia no es una frase hecha. Hay que fiscalizar al poder y no dejar que el poder nos tape la boca y los ojos. Un ejemplo del poder de los medios es el reportaje de Jordi Évole en Salvados dedicado al accidente del metro de Valencia.. Después de años de olvido, llegó una cámara y un profesional dispuesto a hacer su trabajo y cambió la realidad. Abrió los ojos a centenares de personas que no creían lo que veían. Como mínimo dio esperanzas a la Asociación de Víctimas del Metro. Si lo puede hacer una televisión privada, ¿cómo no lo va a hacer una pública?. Es su obligación. No puede volver a pasar nunca más lo que ocurrió en RTVV.  Y no creo que ocurra. Ha sido una lección muy dura para todos. Si fueron capaces de cerrar, en forma de golpe de estado, un medio de comunicación de qué no serán capaces. Es una vergüenza y un ataque a la democracia.

Muchísimas gracias a Xelo Miralles por haberse explayado tanto en esta entrevista. Ha sido un honor. Nos vemos en otra.

Pablo Torres Yébenes
21/06/2015

domingo, 5 de abril de 2015

Carta al ciudadano de a pie.

Querido/a (inserte aquí su nombre):

Enhorabuena. Ahora puede ir salir a la calle y no correr ningún tipo de peligro. Si se encuentra con alguna clase de manifestación, de esas que organizan los perroflautas, puede estar tranquilo. Ahora, los que osan protestar se lo pensarán dos veces antes de recorrer una calle gritando consignas y sosteniendo pancartas ridículas. Eso sí, que a nadie se le ocurra grabar la intervención policial que ello origine, ya que de lo contrario, puede ir usted desembolsando una pizquilla sin importancia, 30.000€ de nada. Y es que, en nuestro sistema democrático, todo el mundo puede manifestarse. Pero eso sí, mejor cada uno en su casa y sin hacer demasiado ruido. Así nos ahorramos absurdos reportajes televisivos, críticas, pruebas de diversa índole o cualquier otro instrumento social que ponga en duda este sistema. Insisto, no se preocupe. Siempre quedará algún periodista incómodo, de esos que les gusta tocar las narices en las tertulias, informar con "demasiada" veracidad o atreverse incluso a cuestionar nuestra indiscutible gestión, pero ya hemos mostrado nuestra disconformidad con ello y pronto será apartado, trabaje en medios públicos o de propiedad privada. Desde este momento puede sentirse verdaderamente orgulloso de su país, ningún personajillo incómodo volverá a contrarrestar nuestros argumentos, ni siquiera por Twitter, faltaría más.

Pero no se olvide, que aún queda trabajo por hacer. Debemos convencer a todo el que se deje, que confirmarnos en el poder en las próximas elecciones, (a nosotros y/o a algunos de nuestros primos) no es una opción tan mala como esos perroflautas quieren hacernos creer. Al fin y al cabo, ya ha empezado la recuperación, y habrá gente que incluso se podrá volver a permitir comprar a sus hijos todos los libros de texto, con un sustancioso sueldo, en el muy mejor de los casos, de unos 1000 euros. ¿De qué se quejan entonces? Son unos auténticos desagradecidos.  ¡Con lo que hemos luchado por mantener estable la prima de riesgo y tener  tranquilos a los mercados! Ellos sí que saben reconocer nuestro trabajo. En fin, que le voy a contar a usted que no sepa. Nuestro deber es luchar contra viento y marea para preservar la patria. Mucho fútbol, mucho programa del corazón, y nada de leer libros ni tonterías perroflauteras. Así, saldremos de ésta. No lo dude.


Un saludo.
El poder. 

Pablo Torres Yébenes
05/04/2015

domingo, 1 de marzo de 2015

Genar Martí (ex-trabajador de Canal 9): «No podíamos hablar sobre determinados temas que "incomodaban" a la dirección».

FOTO: Genar Martí (Twitter)
Genar Martí  comenzó a trabajar en la radiotelevisión  pública valenciana hace ya más de dos décadas.  Formaba parte de la  plantilla de periodistas de la cadena, donde se forjó especialmente como periodista de investigación. Uno de sus últimos programas en Canal 9 fue “Societat Anónima”, programa de periodismo callejero, de notable éxito pese a la mala imagen que tenía la radiodifusora de la Comunidad Valenciana.  Su rostro fue lo último que apareció en pantalla aquel 29 de noviembre de 2013, cuando la emisión de Canal 9 fue cortada de manera forzosa. A pocos meses de las elecciones autonómicas, que previsiblemente y según las encuestas, podrían cambiar por completo el panorama político español, Genar no oculta su deseo y convicción de que RTVV vuelva al aire algún día. Charlé con él hace ya algunos meses vía e-mail sobre su paso por allí. Le doy las gracias, con retraso, por esta entrevista. Aquí está. 


La manipulación de RTVV era algunas veces más, otras menos, palpable cuando alguien sintonizaba la emisora, ¿Te era difícil trabajar en RTVV ante tal situación?

Ha sido difícil y te hablo por ejemplo de los últimos 4 años, de mi etapa en el programa de reportajes de actualidad "Societat Anònima". Han sido los años duros de la crisis, de los problemas económicos para muchas familias... Siempre intentamos hacer programas que reflejaran esta época, programas sobre los parados, la banca, la pobreza ... Temas que a la dirección le incomodaban, no le parecía bien que se hicieran. Les interesaban los temas intrascendentes, curiosidades, cuando la sociedad lo está pasando realmente mal. Al final pudimos hacer muchos temas pero no todos los que nos hubiera gustado, porque pienso que hubieran sido capaces de cargarse el programa. Además había temas políticos, de corrupción, que directamente ni se planteaban porque desde la dirección de informativos se vetaban. De hecho, los informativos trataron de manera vergonzosa todo el caso Gürtel, desde el juicio de Camps hasta las imputaciones en cascada de decenas de cargos del PP. Por ejemplo, no hablabamos de “suborn” que es como se dice “coecho” en valenciano, sino que se utilizaba una palabra en castellano porque mucha gente no sabe que significa en lugar de utilizar su equivalente en valenciano. Es un ejemplo de manipulación burda de tantos que propiciaron la huída de la audiencia. Por una parte, estoy contento de haber podido retratar estos últimos años la crisis salvaje en el programa "Societat Anònima" pero por otro sé que podíamos haber profundizado más y tocado temas que eran portada en todos los medios y que los responsables de Informativos de RTVV se han encargado de parar, torpedear y esconder a los ciudadanos.    

¿Qué ha supuesto para ti el haber trabajado en  RTVV  profesionalmente hablando? ¿Y para los valencianos, en conjunto?
 
Yo empecé en Onda Cero pero fue en Radio 9 primero y en Canal 9 después donde me formé verdaderamente como periodista. Los medios que tenía RTVV permitían estar a la altura del resto de televisiones, de cubrir noticias importantes en la Comunidad Valenciana, España o en el exterior prácticamente en igualdad de condiciones y poder hacerlo en valenciano, mi lengua materna. He podido especializarme en periodismo de investigación, destapar estafas, fraudes. Trabajo de servicio público que cuando lo hemos hecho bien, hemos tenido el reconocimiento de la audiencia, y ello te hacía sentir útil y orgulloso de tu trabajo. Pero es cierto que a medida que pasaron los años eso se fue perdiendo por culpa de la manipulación informativa y de la realidad paralela que contaba RTVV. Por esa razón, en los últimos tiempos mucha gente rechazaba participar en nuestros programas y eso como profesional te dolía. Ver como trataban a algunos compañeros en determinadas situaciones por culpa de la línea informativa que marcaban los directivos que no salían del despacho y que no aceptaban contar las cosas como son. Para los valencianos RTVV supuso un medio que contaba lo que pasaba en sus pueblos, en sus ciudades, en valenciano, nuestras tradiciones, fiestas... Permitió que los valencianos se conocieran, vertebraba la autonomía, pero sobre todo ayudaba a la normalización de la lengua y ahora se ha visto que sin RTVV hay un vacío informativo que los valencianos demandan que se vuelva a cubrir y el uso del valenciano retrocede peligrosamente.

¿Qué falló, a tu juicio,  en la gestión de Radiotelevisió Valenciana para que la situación llagara a ese punto?

Han fallado muchas cosas. La principal, nombrar directamente a políticos o jefes de gabinete de Presidència de la Generalitat como responsables de informativos. No dejar a los profesionales gestionar la información. Las puertas giratorias han sido escandalosas en RTVV. Pedro García, de jefe de gabinete de Camps a Director General de RTVV;  Lola Johnson de directora de Informativos a Consellera de Cultura y portavoz del Consell con Camps. Son solo dos ejemplos pero hay muchos más. Eso da una idea de para qué los nombraban y resulta evidente que su cometido era manipular descaradamente. Todo ello después de la corrupción que ha habido y que ha permitido que se hayan despilfarrado millones de euros o incluso que presuntamente se hayan robado como se está investigando en los juzgados. La visita del Papa es el mayor ejemplo. Otro elemento que falló, fue la inexistencia de unidad total por parte de los trabajadores para denunciar la situación. Y por último que la sociedad ha sido un reflejo de los años en los que todo iba de maravilla, Camps ganaba por mayoría absoluta a pesar de estar imputado, y las denuncias de los sindicatos de RTVV apenas encontraban eco en los medios de comunicación y mucho menos entre los valencianos que estaban en otras cosas.

Desde tu punto de vista, ¿El uso que el poder político ha hecho y hace de las teles públicas refleja un déficit democrático en nuestro país?
 Totalmente. No se puede permitir lo que ha pasado y se sigue haciendo sin ningún miramiento y no pasa nada. Ahora mismo tenemos un ejemplo, el PP nombró a José Antonio Sánchez como presidente de RTVE. Él ya ocupó este cargo con Aznar como presidente del Gobierno y con Urdaci como jefe de Informativos. Aunque sólo fuera por estética no deberían atreverse a proponerlo, pero lo hacen y la verdad, es de juzgado de guardia. Hasta que se acuerde que la gestión de las televisiones públicas se haga por profesionales y bajo criterios exclusivamente periodísticos, el déficit democrático será evidente. Y sobre déficit democrático también tenemos el ejemplo de cómo se produjo el cierre de RTVV. Sin respetar el consenso de su creación, modificando leyes con nocturnidad y alevosía, sin respetar una sentencia del TSJCV que declaraba nulo el ERE planteado por la Generalitat... Alberto Fabra decide cerrar RTVV haciendo demagogia, diciendo que tele o colegios y hospitales, manipulando como ya nos tenía acostumbrados el Partido Popular en la radio y televisión públicas.

¿Qué le dirías a la gente que dice que una televisión pública no sirve para nada? ¿Crees que es posible volver a poner en marcha RTVV?

La televisión pública es necesaria, siempre que sea independiente, no se mueva por criterios puros y duros de audiencia, de voz a la gente que no saldría nunca en otras televisiones y además en el caso de RTVV principalmente, por el uso del valenciano, en clara minoría en el panorama audiovisual de la Comunidad Valenciana. Creo que es posible que haya una nueva RTVV y estoy convencido de que la habrá. La sociedad valenciana la está reivindicando, ahí están las 90.000 firmas recogidas por la Iniciativa Legislativa Popular y en el caso de que se produzca un cambio en la Generalitat está el compromiso de los partidos de la oposición.

Para finalizar, os incluyo uno de los últimos reportajes de "Societat Anónima" en el que Genar participó sobre el cierre de la compañía. No tiene desperdicio. 

Pablo Torres Yébenes
01/03/2015

jueves, 27 de noviembre de 2014

Frederic Ferri (ex-trabajador de RTVV): «En Canal 9 se instauró un funcionamiento más bien propio de delincuentes que de gestores».

FOTO: Sede de Radiotelevisión Valenciana S.A.U en Burjassot (Valencia).

Cuando hace un año, vi a aquella presentadora que se hacía llamar Amalia Sebastián rodeada de empleados de Canal 9 anunciando que se iban todos a la calle por orden del President Fabra, no era consciente del terremoto en que aquello iba a desembocar. Más de uno se pensó que el cierre iba a ser «con las luces apagadas y sin hacer ruido». No fue así. Los trabajadores mantuvieron la señal dos días y lo hicieron hasta el último momento. Hasta que llegó la comisión liquidadora flanqueada por varios agentes de policía y cortaron la luz. Frederic Ferri lo vivió en primera persona. Entró a trabajar a Canal 9 en 1993 por oposición. En la entrevista que le hago a continuación, cuenta de primera mano su experiencia en la radiotelevisión valenciana. Él fue uno de los presentadores que estuvo al frente de aquel largo programa emitido en la madrugada previa al cierre. Y es que aquel día en la Comunidad Valenciana, comenzaron a cambiar muchas cosas.



Foto: Frederic Ferri (Documental '0 responsables')

Entraste a trabajar en Canal 9 en 1993, cuando Joan Lerma era todavía President de la Generalitat. ¿Ya había control político por aquel entonces?

No se debe confundir el tratamiento y seguimiento de la información institucional y del Consell con la utilización partidista del poder de una televisión pública. Canal 9 nació con sus defectos pero el nivel de manipulación, saqueo, y corrupción de la gestión de la etapa de los 20 años de gobierno del Partido Popular en la Comunidad Valenciana jamás se produjo en la etapa de gobierno del socialista Joan Lerma.

¿Cómo funcionaba el proceso de manipulación? ¿Llegaste a recibir alguna presión o bronca por intentar sacar algo “incómodo” para el gobierno valenciano?

El control de la información y también de los programas de entretenimiento fue convirtiéndose con los años en una auténtica trama de pago de favores a amigos. Lo mismo sucedió con proveedores de bienes y servicios. Instauraron un funcionamiento más propio de una red de delincuentes y traficantes en la gestión de lo público que ha llevado a RTVV al endeudamiento de 1300 millones de euros. Claro que hubo presiones, amenazas, broncas y humillaciones. El máximo responsable de personal fue juzgado por abusos sexuales a tres compañeras periodistas. Se llegó hasta donde se llegó.

¿Qué ocurría con los periodistas que se negaban a realizar esas informaciones?

En unos casos se les despedía, en otros se nos cambiaba a los turnos y horarios menos "agradables", se nos amenazaba, se nos chantajeaba, o se nos compraba con aumentos de sueldo, viajes, etc. El manual de indecencia fue también subiendo con los años al mismo tiempo que la deuda.


Determinados periodistas criticaron el hecho de que hubiera periodistas de RTVV no se rebelaran ante lo que estaba pasando, ¿qué opinión te merecen esas declaraciones?

Desde fuera no se ven las cosas igual. Hubo quien jamás se resistió y se aprovechó de la situación, y hubo quien nunca tuvimos ningún despacho ni cargo directivo porque se nos notaba que allí íbamos a trabajar y con la intención de que el día siguiente determinadas "malas" prácticas no se repitieran. Visto lo visto, parte de responsabilidad tenemos que asumir. Cada uno que asuma la suya. Y que se haga justicia.


Respecto a la cobertura del metro de Valencia, ¿cómo se vivió desde dentro y a las órdenes de Lluís Montes, esa cobertura periodísticamente hablando?

Con control absoluto, manipulación y coordinación directa con los intereses del partido que gobernaba la Generalitat.

En los últimos meses se han producido varios juicios sobre el desfalco económico a la que fue sometida la empresa. ¿Cree que los responsables pagarán por lo sucedido?

Estoy convencido que los valencianos ya saben lo que ha hecho el PPCV con RTVV. Los juicios se van a producir. Y confío en la Justicia.

Las últimas horas de Canal 9 fueron dedicadas a contar el cierre de la emisora en directo. ¿Cómo fueron esas horas y que han supuesto para tí como persona y periodista?

Ha sido una experiencia que me ha forjado como periodista, que me ha curtido dolorosamente ante las cámaras de televisión y ante el mundo entero que asistía en directo al golpe de estado que significó enviar a la policía a cerrar Canal 9, sin avisarnos a los trabajadores, con nocturnidad, alevosía y mala fe. En las facultades de derecho, periodismo, ética, economía... estudiarán la barbaridad cometida por Alberto Fabra y los que dentro de su partido le han apoyado.

¿Qué respondería a un valenciano que le preguntara por qué es necesaria una radiotelevisión pública como RTVV?

Nueve meses después del golpe de estado a la libertad de expresión y del intento de genocidio cultural y lingüístico del pueblo valenciano, nadie cubre en television y radio con calidad, nuestras fiestas y tradiciones, nuestra información de proximidad y autonómica, nuestro deporte autóctono o nuestra vida diaria como pueblo diferenciado del castellano.

Un mensaje a los futuros periodistas.

Que ha llegado la hora del periodismo. De los que estamos y de los que venís. Que esto no ha hecho más que empezar. Nuestros abuelos y padres lucharon y algunos pagaron con su sangre hablar y vivir en valenciano, en libertad, y en democracia. Nadie nos puede enviar 30 años atrás y menos encubriendo sinvergüenzas y delincuentes. Sí Franco no acabó con el valenciano, Alberto Fabra y "su" PP tampoco lo hará.

Le doy las gracias a Frederic por esta conversación. Hasta la próxima.


NOTA: Esta conversación es una serie de 3 entrevistas que publicaré en días posteriores. Muchas gracias.



Pablo Torres Yébenes

27/11/2014

viernes, 19 de septiembre de 2014

Rosa Garrote, Asociación de Víctimas del Metro de Valencia (avm3j): 'La ciudadanía está más concienciada y comprometida que antes con la causa'

La AVM3J se manifiesta cada día 3 en la plaza de la Virgen de Valencia para reclamar justicia



El 3 de julio de 2006, se produjo en Valencia el peor accidente ferroviario de la historia de España, el tercero a nivel europeo y el cuarto a nivel mundial. Fallecieron 46 personas y hubo decenas de heridos. Una gestión desastrosa, corrupta y negligente, la exención de responsabilidades políticas y penales y un inicuo plan para ocultar el accidente a la sociedad, han convertido a esta desgracia en una siniestra página en la historia de nuestro maltrecho país. El gobierno valenciano de entonces, pareció conseguir su objetivo y logró relegar el asunto en el rincón de las conciencias y memorias de los ciudadanos. Incluso para los que no somos de la capital del Turia, solo teníamos un leve recuerdo del accidente, porque prácticamente lo habíamos olvidado. En el ámbito judicial, la causa se archivó y se acabó de borrar definitivamente ese horrible pasaje de las mentes de la gente per saecula seculorum. Al menos eso es lo que querían algunos. Con los últimos acontecimientos sobre la mesa, podríamos decir, y ojalá sea así, que estaban muy equivocados. La emisión de un programa de 'Salvados' sobre el asunto, en el que testimonios directos, como un maquinista de FGV (Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana), un ex-directivo de dicha empresa, así como uno de los diputados de la oposición que participó en la (breve) comisión parlamentaria destapaban la lamentable gestión del antes, durante y después de la tragedia. Ello supuso un punto de inflexión y ha logrado que tras dicha emisión, la sensibilidad  sobre el tema despertara de nuevo en la ciudadanía y se lograra, incluso, que la instrucción judicial fuera reabierta. La Asociación, a cuya secretaria he entrevistado, ha acudido también al Parlamento Europeo para que se admita a trámite y posterior debate un informe abierto sobre la ocultación de pruebas y la manipulación informativa sufrida en sus propias carnes. Me ha respondido muy gustosamente Rosa Garrote, secretaria de la AVM3J. Aquí esta la conversación:  


Tras 8 años manifestándoos cada día 3 en la plaza de la Virgen de Valencia, ¿cuál es la sensación que tenéis? 
Hemos estado casi 7 años prácticamente solos, acudiendo cada día 3 a la plaza simplemente por el hecho de denunciar las irregularidades cometidas en la gestión de MetroValencia, y en la investigación, así como la estrategia de silencio para promover el olvido, impuesta por el Gobierno Valenciano, así que ahora, con la plaza llena, nos sentimos más fuertes que nunca para seguir denunciando todo lo que se ha hecho mal respecto al accidente, y pensamos que con respaldo de gran parte de la sociedad, va a ser más difícil volver a cerrar el tema sin asumir ninguna responsabilidad.

Rosa Garrote, secretaría de Asociación de Víctimas del Metro del 3 de Julio de 2006

La emisión del programa Salvados dedicado a la tragedia provocó la reapertura del caso, e incluso fue aportado como prueba a la justicia por parte del PSPV (Partido Socialista del País Valenciano), ¿pensasteis que esa emisión podía hacer que el caso volviera a ser investigado?
Para nada. Nuestro objetivo era dar a conocer nuestro caso, que las irregularidades cometidas se supieran más allá de la Plaza. En ningún momento se nos pasó por la cabeza que la instrucción judicial se pudiera reabrir. 
  
Juan Cotino, actual Pte. de les Corts Valencianes (en el momento de accidente conseller de Agricultura de la C.Valenciana), y Jordi Évole, en el programa de 'Salvados' sobre la tragedia del metro.

La instrucción judicial sigue en marcha, e incluso llevasteis en el mes de enero un expediente abierto al Parlamento Europeo sobre la ocultación de pruebas e información y la manipulación informativa, ¿cómo va el avance del asunto, desde vuestro punto de vista?¿con qué se sentiría la asociación satisfecha para que algún día pueda decirse que se haya hecho justicia?
De momento estamos esperando resultados. La instrucción judicial sigue su curso, pero de momento ya han salido a la luz muchas de las irregularidades que llevamos denunciando desde el primer día, falta de custodia en las pruebas, con la lectura de la caja negra en las dependencias de la empresa a la que se investiga, sin presencia judicial, y con el resultado que se borraron los datos. Y ahora se confirma que se borraron intencionadamente, no fue el resultado del proceso de volcado, que era la versión ofrecida por FGV (Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana). También se ha confirmado que una baliza hubiera evitado el accidente. (no hacía falta ni siquiera gastarse el dinero comprando una, bastaba con programar correctamente la baliza que ya existía). Otro dato que se ha confirmado es que el vagón ya había descarrilado anteriormente, a pesar que el perito se lo preguntó a FGV, y contestó que no. De momento la instrucción judicial está sirviendo para sacar a la luz todas las mentiras y manipulación de la investigación por parte de MetroValencia.
Y la última novedad, ha sido la imputación de 3 directivos de MetroValencia (FGV), como posibles responsables del delito de 43 homicidios y 47 delitos de lesiones, por su implicación en la falta de medidas de seguridad.
Este hecho, para nosotros es muy significativo, porque por primera vez se está debatiendo en el juzgado, la responsabilidad directa de la empresa en la falta de medidas de seguridad en la Línea 1, que permitieron que el tren superara la velocidad permitida.
Respecto al Informe que presentamos en la Mesa de Peticiones del Parlamento Europeo, está pendiente aun la votación para ver si pasa a debatirse o no. El proceso quedó interrumpido por las elecciones europeas, y ahora estamos esperando que se retome. Si finalmente pasase a debatirse en el Parlamento Europeo, y se resolviese que tenemos razón en nuestras denuncias, el resultado sería una recriminación al Estado, que aunque parezca poco, es  todo lo que podíamos esperar en ese momento.
(hay que recordar que no estaba reabierta aun la instrucción judicial, cosa que pensábamos que era imposible, y a lo más que podíamos aspirar, era a un reconocimiento de que nuestra lucha tenía sentido, aunque para el gobierno solo supusiese un "tirón de orejas").
Evidentemente, ahora, con la causa judicial abierta de nuevo, nuestras expectativas son otras.
Esperamos que se analice la gestión de MetroValencia en la prevención del riesgo ferroviario, y se impute a las personas responsables de la falta de medidas de seguridad.
De todas formas, aunque el resultado final no fuera ese, de momento estamos contentos porque por fin se está sabiendo que todo lo que denunciamos es verdad, no son "calumnias" movidas por el dolor o la rabia, ni criticamos la gestión de FGV y el Gobierno Valenciano por motivos políticos, no. Ahora se está sabiendo que nuestras reivindicaciones son justas.
Por otro lado, siempre hemos defendido que una cosa son las responsabilidades que pueda establecer la instrucción judicial, y otra las responsabilidades políticas por la gestión de un medio de trasporte público, y por la gestión posterior al accidente.
Así que seguimos esperando que el Gobierno Valenciano, coja al toro por los cuernos, y asuma su responsabilidad.
Lo primero que el Gobierno Valenciano debía haber hecho, era una auditoría interna de la gestión de FGV, para averiguar qué había fallado a nivel de gestión, por qué no se habían instalado las mismas balizas que en las otras líneas, quién y por qué había tomado esa decisión, si la curva era considerada punto negro, si había quejas o denuncias en ese sentido..., en vez de eso, se dedicó a echarle la culpa al conductor, obviando que no es correcto profesionalmente hablando, dejar toda la responsabilidad de la circulación en manos del conductor.
Pero nunca es tarde para rectificar, así que seguimos esperando.
Estamos convencidos que ese momento llegará, con este gobierno o con otro, aunque nosotros preferimos que sea el gobierno actual el que cierre este tema, porque al ser el gobierno (aunque no las personas) que lo gestionó, pensamos que tiene más valor el reconocimiento de lo que se hizo mal.


El último día de emisión de Canal 9 la Pta. de la asociación, Beatriz Garrote, entró  por primera vez en la sede del ente público en Burjassot (Valencia)  rodeada de los empleados de la emisora ¿cómo valoráis ese momento, después de la manipulación informativa que habéis sufrido por parte de esa empresa?
Los sentimientos son contradictorios, por una parte es innegable la importante de la noticia, por fin se trataba el tema del metro en la televisión pública, pero es evidente que llegaba tarde.
Tantos años de silencio informativo, nos habían hecho mucho daño. La desinformación de la sociedad, había motivado que nadie se interesase por saber realmente qué había pasado aquel día en el túnel. Cuando contábamos nuestra historia, la mayoría de gente no sabía de qué estábamos hablando, y en todo caso, lo único que recordaban era que el caso estaba archivado y que la culpa era del conductor, entonces, a santo de qué estábamos dando la lata, acaso queríamos más dinero?
Para nosotros ha sido muy duro, tener que luchar contra este vacío informativo que nos dejaba como un grupo de gente que gestionaba su dolor echando la culpa al Gobierno Valenciano, cuando estaba claro que no tenían ninguna responsabilidad.
De todas formas, el mensaje que salió de ahí, es muy importante. Se reconoció que había órdenes dadas por Presidencia de no informar sobre el accidente de metro del 3 de Julio de 2006.
 
Beatriz Garrote, Pta. de la AVM3J,(derecha de la imágen) en los estudios de Canal 9 el día del cierre de la emisora pública (29-11-2013)


Con las últimas novedades judiciales, ¿creéis que se asumirán finalmente todas las responsabilidades políticas y penales? 
Como ya hemos dicho, son cosas diferentes que se tienen que gestionar en ámbitos diferentes.

El accidente ha intentado ser silenciado por parte de la Generalitat Valenciana, pero tras la emisión de ese programa y la actual difusión de las redes sociales, parece que el tema ha salido de nuevo a la luz, ¿creéis que la sociedad está despertando de esa amnesia?
Es evidente que la sociedad ha despertado. En nuestro caso por el programa de Salvados, y en general debido a tantas cosas que estamos sabiendo, en temas de corrupción, con políticas de recortes mientras que los políticos mantienen sus privilegios, etc. Hoy por hoy, la gente está más concienciada para protestar por lo que no nos parece bien, y pedir explicaciones a nuestros dirigentes, que el hecho de salir elegidos en las urnas, no les da derecho a hacer lo que les dé la gana.
  
Estación 'Joaquín Sorolla-Jesús', lugar donde se produjo la tragedia

¿Creéis que este accidente ha revelado las deficiencias democráticas de este país o simplemente es un hecho aislado?
El hecho de que un accidente de tal magnitud, (el más importante en la historia de España y quinto del mundo), sucediese, dejó en evidencia la gestión de MetroValencia.
Es la gestión posterior lo que ha revelado las deficiencias democráticas, con un Gobierno que impuso su ley del silencio para no verse involucrado en 43 muertes.
Lamentablemente, no es un hecho aislado. Por desgracia, este proceder ante cualquier catástrofe es general. Los políticos se han acostumbrado a no dar explicaciones de sus actos, y nosotros se lo hemos permitido.
Hemos llegado a un punto, en que la mayoría de los políticos viven aislados de los problemas de los ciudadanos, sin preocuparles otra cosa que no sean los votos.
Pero en nuestras manos está que esto cambie.
TODOS JUNTOS, SÍ SE PUEDE.



Pablo Torres Yébenes

19/09/2014